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Copa Pirineos 2011

Escrito por Serge Leclerc el . Publicado en Grandes relatos

Han pasado ocho años desde que dejé el aeródromo de Santa Cilia.  Volver para  participar en la Copa Pirineos, competición que creé en 1999 con la ayuda de Jean-Marc Caillard  ha sido un gran placer para mí.  Regreso también de la mano de mi estimado Club Nimbus, donde tengo numerosos amigos con los que coincidimos frecuentemente, tanto en  Francia como en España.

 Llegué  al aeródromo el sábado al atardecer, lo que  que aproveché para inscribir al DG1000 EC-JAA. El avión, procedente de Huesca llegaría bastante más tarde en plena noche. Nos quedó, el domingo por la mañana, el tiempo justo para montar el avión y preparar la prueba del día.

Primera ronda: La primera prueba del campeonato al hicimos con Jesús. Un circuito corto pues las condiciones del día eran muy pobres: Yebra de Basa, Pantano de la Peña, Oros Alto y vuelta. Total 156 kms. Cerramos el circuito sin contratiempos, ganando la prueba, un muy buen resultado.

Segunda ronda: Los dos días siguientes participé con Daniel, al que conocí en un curso de vuelo de montaña en los Alpes, en S. Crèpin. El meteorólogo local, JAB, prevé unas condiciones tan fantásticas en todo el Pirineo, que la organización, con mucho entusiasmo diseña una prueba de 500 km: Andorra Ciudad, Guesa, Oros Alto y vuelta. Lamentablemente las condiciones no fueron tan favorables como se esperaba, teniendo todos los participantes  muchos problemas en esta prueba. Ningún competidor completó los 500 km, pero algunos consiguieron hacer la ida y vuelta a Andorra. Así que no hubo puntos por velocidad, pero si un montón de km. Nosotros, tuvimos la desagradable sorpresa de no pasar la puerta de salida correctamente, por lo que conseguimos  0 puntos en un día muy difícil... son las duras leyes de la deporte. Sin embargo, el vuelo fue muy interesante y técnicamente muy complejo.

Repetidamente estuvimos muy bajos, por lo que mantuvimos largas peleas para poder aguantarnos en el aire. El mejor recuerdo del día es el trabajo que hicimos en la colina que domina la ciudad de Andorra, con una sola opción: recuperar altura o aterrizar en  la  Seo de Urgell. Finalmente conseguimos un techo de 4.000 m, que nos permitió plantear un retorno con más tranquilidad a lo largo de la frontera con Francia: Aigues Tortes, Maladeta, Posets, Ordesa. Pero el final del vuelo  se complicó, pues al no poder cruzar por el Parque nacional de Ordesa, tuvimos que renunciar a los mejores cúmulos y tirarnos al Cotefablo, donde pasamos por poco. A partir de ahí regresamos a Santa Cilia, explotando todas la fineza del DG y buscando las mejores transiciones. Arribada desde Sabiñánigo a máximo planeo y corta final a Santa Cilia tomando tierra sin frenos. 

Martes, Tercera prueba: circuito con tres áreas: Castejón de Sos (15 kms), Echo (10 kms), Suerio (15 km) y  retorno. Conseguimos un recorrido de  298,9 Km. en 2 horas 57. Fue una prueba interesante, porque las condiciones eran mucho mejores que las de la víspera y pudimos hacer  buenas transiciones. Perdimos mucho tiempo en la ladera que hay al oeste de Castejón, y volvimos a quedarnos muy bajos tras atravesar una tormenta en Collarada y esperar en el lado de Aisa a que la actividad térmica arrancase de nuevo. Terminamos en la mitad de la tabla pero realmente estábamos fuera de competición tras los cientos de puntos perdidos el segundo día. El más  afortunado fue sin duda Daniel, que pudo volar dos de los tres mejores días de la prueba.

Cuarto día: Miércoles: Comparto el avión con  el presidente, José Antonio. El tiempo sigue siendo bueno, se nos propone otro circuito con zonas: Bizberri (25kms), Isaba (10 kms), Berdun y vuelta. Volamos muy bien  ese día, pero perdimos mucho tiempo al final del vuelo, porque las condiciones en el oeste eran muy débiles y no bajamos la velocidad a tiempo. Hicimos 321 Km. en 3 horas, quedando cuartos. Este vuelo fue el más rápido de la semana.

Quinto día: las condiciones meteorológicas se deterioran, un frente cálido procedente del sur destruyó la inestabilidad. La prueba se anuló debido a que era muy difícil  mantenerse en el aire. Sin embargo, tuve el placer de encontrar a mi viejo amigo Alfonso, quien por desgracia no eligió el mejor día para venir.

Sexto día: las condiciones siguieron difíciles, pero la inestabilidad reapareció gracias a una mejor insolación. Ese día vino Ruben a participar en el DG.. La prueba: Yebra de Basa, Biescas, Echo y regreso. Las condiciones eran muy cambiantes y la suerte sonrió  a unos si y a otros no. La inestabilidad no fue regular, por lo que aparecieron algunos fenómenos ondulatorios. Tardamos más de dos horas en atravesar la puerta de salida. A lo largo de la primera parte del vuelo nos encontramos con grandes dificultades para conseguir distancia, los cúmulos parecían muy buenos  pero  funcionaban muy mal. En la segunda parte del vuelo aprovechamos un eje ondulatorio y terminamos a buena velocidad. Pero por el tiempo al principio cerramos un circuito muy pequeño  a una media de sólo  63 km / h.

El día terminó con la  cena final del campeonato en un excelente ambiente muy amigable. Nuestra clasificación no fue muy gloriosa: séptimos. ¡Para el próximo año prometo aprender a usar el LX para no saltarme más puertas!. Creo que sin este error  hubiésemos terminado segundos o terceros de la general, pero al fin y al cabo, la clasificación no era lo más importante y tuve el inmenso placer de reencontrar los Pirineos en un excelente marco, habiendo hecho vuelos que desde luego no habríamos realizado sin la obligación de un circuito impuesto por la competición.


 
Por último, quiero agradecer su trabajo a la organización del campeonato que ha sabido estar  a la altura de las circunstancias, sacando el máximo partido posible a unas condiciones meteorológicas  muy caprichosas.

 

Fotos: J. A. Lorente.

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