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Progresar y divertirte

Escrito por José Antonio Lorente el . Publicado en Textos

¿Quieres progresar y divertirte?
¡Necesitas un plan que te permita conseguir objetivos!

Para que cualquier negocio funcione es necesario un plan. Los objetivos deben estar estructurados y deben ser alcanzados poco a poco a lo largo del periodo establecido. Una vez alcanzado un objetivo hay que ir a por el siguiente intentado incluso superar los resultados del primero.

El mismo “escenario”  puede aplicarse al Vuelo a Vela.  Hay que crear un plan de entrenamiento para mejorar  nuestras habilidades y que a la vez nos permita conseguir los objetivos.  ¿Y cuál es la habilidad básica para disfrutar del  Vuelo a Vela?  Está claro, la habilidad para mantenerte en vuelo.

No en todos los sitios se puede disfrutar de una buena ladera sustentadora y de condiciones de onda pero sí que en todos existen térmicas. Aprender a pillar y aprovechar las térmicas es un reto desafiante que hay que dominar lo mejor que podamos y eso solo lo conseguiremos con un “plan de entrenamiento”.

Todos los pilotos nos debemos establecer un plan, no solo los pilotos que aspiren a competir. De hecho los pilotos de nivel medio-bajo pueden beneficiarse mucho de un plan de mejora de la habilidad de pilotaje.

Está claro que el primer objetivo de un alumno es volar solo, luego se propondrá alcanzar uno o dos objetivos más y generalmente los conseguirá. Estos suelen ser llegar a volar un monoplaza y empezar a alejarse del aeródromo sin salirse del local.

¿Qué hacer ahora? No todos los nuevos pilotos quieren llegar a ser pilotos de competición y es en esta etapa, en la que los pilotos empiezan a  tener autonomía, cuando se produce el mayor número de bajas en un club. ¿Quizás el Vuelo a Vela no es tan divertido como en las primeras etapas?.  Si es eso lo que piensas ES EL MOMENTO de replantearte a dónde quieres llegar y establecerte un plan para conseguir un nuevo objetivo.

Afortunadamente el Vuelo a Vela tiene una serie gradual de objetivos que satisfacen  a los pilotos durante su carrera aeronáutica: Comienzan con el primer vuelo solo –el único que es común a la práctica totalidad de los pilotos-, luego el conseguir la licencia de piloto, después la permanencia, la altura y con el aprendizaje del  vuelo de distancia llega el primer vuelo de 50Km y con ello el C de Plata.  Más tarde llegará un vuelo de 300Km, 500km y algunos querrán conseguir  el de 1000Km. Otros socios ni tan siquiera aspiran a esos grandes vuelos y optan por fijar sus metas en poder hacer vuelos de divulgación a posibles futuros aficionados o al vuelo de instrucción. Otros prefieren dedicarse a la necesaria tarea de remolcarnos a los demás, y algunos incluso no quieren llegar más allá de considerar al vuelo a vela como una simple actividad de domingo a la que acudir con sus amigos.

El que un piloto se establezca un objetivo es un cosa individual y ningún instructor puede hacerlo por ti. Tú tienes que decidir a dónde quieres llegar. Trabajar hacia un objetivo es una forma de divertirte.

Por ejemplo puedes ponerte como objetivo el llegar a esas montañas cercanas al aeródromo donde el paisaje es mucho más espectacular. Pero ¿Cuáles son los elementos de un plan?

 Pregúntate a ti mismo lo siguiente y apúntate tus respuestas.

         ¿A dónde quiero llegar?

        ¿Dónde estoy ahora?

        ¿Cómo voy a llegar hasta allí?

Después evalúa continuamente tu progreso contra el plan.

Si te parece que estás progresando poco vuelve a evaluar el objetivo y coloca algún paso intermedio en el programa. Puedes discutir esto con tu instructor. Puede ser que el objetivo no lo puedas conseguir por ti mismo y un doble mando te sea de gran beneficio.

Tener un objetivo es el comienzo, pero, ¡ojo!, no olvides una cosa muy importante, ¡en cada vuelo disfruta del paisaje!

Hay que dejar claro que todo no depende exclusivamente de las “habilidades de vuelo” , para realizar buenos vuelos entran en juego otros factores como la salud, forma física, el equipo, el día, tácticas y psicología.

En un club todos los socios necesitan mejorar sus habilidades, no solo hay que invertir esfuerzo en que los nuevos pilotos aprendan y se diviertan, también pilotos con más experiencia necesitan de asesoramiento, entrenamiento y formación continúa que les hará no perder el interés y disfrutar al máximo de sus vuelos.

El comprarse un monoplaza con el objetivo único de competir a nivel regional o nacional no es siempre la mejor forma de mejorar en el arte del Vuelo a Vela. Pilotos que se compran su propio avión a veces se olvidan de las tácticas de supervisión de los instructores del club o de pilotos mucho más expertos.

Los instructores del un club deberían formular planes de entrenamiento para los socios siguiendo alguna de estas líneas:

      1.-Tomar parte en todas las competiciones o pruebas a nivel de club como sean posibles.

      2.-Marcar objetivos exigentes pero alcanzables cada vez que se vuela.

      3.-Encontrar un compañero dentro del club con el objetivo de hacer vuelos de distancia.

      4.-Hacer semanas o fines de semana intensivos de vuelo.

La “habilidad común” para lograr los objetivos en el Vuelo a Vela es permanecer en el aire en las condiciones que ese día haya. Así pues la habilidad para saber coger y aprovechar  las térmicas es de vital importancia ya que es a la que hay que recurrir cuando no hay condiciones de ladera u onda.

Todo esto se puede hacer independientemente del tipo de material de que se disponga, es decir que se puede hacer  tanto con el TWINII como con el DG1000.

Cada planeador tiene unas virtudes. Los planeadores menos eficientes, con bajas velocidades pueden subir mejor y más rápido en térmicas que los veleros de altas prestaciones con sus amplios radios de giro. El planeador lento es capaz de volar en el centro de la térmica sin usar excesivos ángulos de inclinación. Sin embargo los planeadores de altas prestaciones con mayor coeficiente de planeo pueden recorrer mayores distancias y por lo tanto tienen mayor oportunidad de encontrar térmicas y consecuentemente necesitarán menos térmicas para recorrer una cierta distancia.

Por lo tanto habiendo dicho esto, no hay excusas para no empezar tu “plan” lo más pronto posible, éste mejorará seguro  tu habilidad a la hora de coger, centrar  y aprovechar las térmicas. Si es necesario escríbelo en un papel y cuélgalo en una pared, tus objetivos estarán siempre allí, motivando tus mejores intenciones.

 
Artículo publicado en la revista “Gliding International”, edición Septiembre-Octubre 2011
Texto traducido y adaptado por José Antonio Lorente

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