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Vuelo en térmica: Colectores, mechas y gatillos

Escrito por Will Gadd el . Publicado en Textos

Vuelo en térmica: Colectores, mechas y gatillos

La cruz del vuelo “cross-country” a menudo yace en responder correctamente la pregunta, “¿Dónde está la próxima térmica?”. Si pudieras responder esa pregunta correctamente el 90 por ciento del tiempo entonces la vida será muy, muy buena. Creo que es la clave para que cada piloto XC desarrolle su propio sistema para entender las térmicas y luego refinarlo continuamente. Sólo de este modo el piloto realmente aprende algo con cada “éxito” o “fracaso”.

A menudo escucho a alumnos de las escuelas de vuelo en que enseño decir, “Ah, de alguna manera lo sabía, pero esto lo simplifica un montón.” Ese es el objetivo: tener un sistema simple y claro que puedas refinar en cada sesión para producir mejores resultados. He dividido groseramente mi modelo de predicción de térmicas en dos partes: ideas de predicción de térmicas desde el suelo, y desde el cielo. Este artículo es mi intento de explicarme a mí mismo y a cualquiera que encuentre interesante él cómo se forman las térmicas en el suelo y como encontrarlas eficientemente. La segunda parte, tratará del cielo y la tercera, acerca de permanecer volando dentro de las térmicas.

Colectores

Llamo “colectores” a las áreas potencialmente generadoras de térmicas, porque recolectan la energía del sol y la liberan como aire caliente en térmicas, un proceso en el que cualquier piloto XC debería interesarse. Considero que el aire en los colectores tiende a calentarse a medida que el sol calienta el suelo, primero soltándose despacio y continuamente (las térmicas matutinas tempranas de montaña son el mejor ejemplo de esto), seguidas más tarde en el día por “rachas” o ciclos más violentos en mucho parecidos al modo en que la olas golpean la playa. Imagina pequeñas olas viniendo continuamente, luego una gran racha precipitándose, seguida de olas pequeñas nuevamente. Si encuentras un buen colector, podrás a menudo mantenerte en un cero sobre él y esperar el paso de otra buena racha; si estás a baja altura, esta puede ser tu única oportunidad.

Los colectores son puramente una cuestión de sol. Si no hay sol, entonces probablemente no habrá mucho aire abandonando el suelo (frentes fríos y otras masas de aire muy inestables son excepciones). Cuando miro un potencial colector térmico, primero me pregunto, “¿Durante cuánto tiempo y en qué ángulo ha brillado el sol sobre el colector?”. Un colector perfecto estará a ángulos rectos del sol por varias horas. Aprendí esta lección por primera vez, volando los nacionales de EEUU del ´96. Cuando todos los mejores pilotos volaban hacia el lado soleado pero a sotavento de un risco, yo fui al lado de cara al viento donde el sol recién empezaba a pegar. Yo me hundí, y ellos no. En aquel momento pensé que fue mala suerte; la suerte nada tuvo que ver, las laderas no estuvieron expuestas al sol el tiempo suficiente.

El siguiente factor que determina cuánto aire se calienta es la superficie a la que el sol pega. Para un análisis excelente de la teoría de térmicas de superficie, lean “Reichman’s Cross-Country Soaring”. Básicamente, las superficies secas con mucho aire atrapado o protegido, producirá las mejores térmicas. Los cultivos de cereales de estación avanzada (trigo, avena, etc) se secan, guardan un montón de aire quieto, y consecuentemente sueltan algunas de las mejores térmicas. Arbustos secos también funcionan bien; terrenos rocosos con mucho espacio aéreo muerto entre las rocas anda bien, pero tarda más en calentarse. Capas de humedad en el suelo absorben la energía solar, y la usan para evaporar el agua, un proceso refrigerante que mata la térmicas.

El viento tiende a destruir térmicas mezclando el aire continuamente en los potenciales colectores, evitando que alcance la temperatura a la cual abandonaría el suelo, o transformando lo que hubiera sido una térmica decente, en un lío deshilachado, especialmente cerca del suelo. Una línea de arbustos o árboles alrededor de un campo muy seco pero frondoso, a menudo constituirá un lindo “bolsillo” de aire quieta. Puedes experimentar las térmicas sólo con caminar por ahí; los lugares soleados y secos, protegidos del viento estarán más cálidos. Así pueda parecer extraño, he aprendido un montón simplemente caminando en las montañas, sintiendo el aire fresco en los pinos, contrastado al aire tibio de las laderas de avalancha u otras áreas sin árboles. Cuanto más protegida y soleada se halla un área de recolección, tanto más caliente estará y un piloto tendrá la mayor posibilidad de subir. Esto significa que las mejores térmicas se encuentran a menudo en áreas soleadas y resguardadas del viento; esto no es problema si estás alto y encima de ellas, pero tendrás que tomar tus propias decisiones acerca de con cuánto rotor quieres jugar si estás más bajo. Este no es un artículo de seguridad.

Muchos pilotos creen que el pavimento de grandes lotes de estacionamiento o rutas es una buena fuente de térmicas; aunque el pavimento es negro y absorbe tremendas cantidades de energía, casi nunca funciona bien porque no hay nada que “contenga” el aire en el lugar; si observas las aves volando sobre una playa de estacionamiento o una autopista, verás que casi siempre estarán haciendo círculos pequeños sin ganar mucha altitud. Las térmicas son frecuentes, pero frecuentemente inútiles. Lo que es interesante, es que una playa de estacionamiento llena de autos generalmente funciona mejor que una vacía porque los autos contienen el aire muy bien. Una ruta puede ser una buena “mecha”, pero hablaremos de eso más abajo.

El ángulo del terreno es crítico. Por ejemplo, campos secos arados siempre funcionan mejor que campos secos chatos. Creo que esto se debe a que los lados de los surcos tienden a enfrentar al sol como pequeños colectores solares, mientras que los surcos propiamente dichos protegen los bolsillos calientes del viento y les permiten desarrollarse. Si vuelas en montaña, busca las pendientes que han estado en ángulo recto hacia el sol por más tiempo. Las pendientes a sotavento a menudo funcionan mejor que las pendientes a barlovento porque el aire a sotavento está más protegido, pero una pendiente ventosa al sol le ganará siempre a una pendiente sombreada a sotavento. Pendientes enormes orientadas al noroeste en las montañas, ofrecen térmicas fuertes continuamente desde el medio día hasta la tarde temprana, pero aquellas orientadas al este o al oeste sólo funcionarán en la mañana y en la tarde respectivamente.

El “anticolector” por excelencia es por supuesto un lago. Fresco, reflectivo, húmedo y a menudo ventoso. Casi nunca encontrarás una térmica que viene de un lago. Eso no quiere decir que no hallarás térmicas sobre los lagos, sino que las térmicas no vienen del lago en sí la mayoría de las veces. Una excepción puede darse bien tarde en el día, cuando el agua relativamente caliente suelta calor, pero raramente he visto que esto suceda con la fuerza suficiente para producir térmicas útiles. Los largos paseos sobre lagos en la tarde pueden ser bastante flotantes, pero no cuentes con aire “mágico” muy seguido o acabarás nadando.

Gatillos pasivos (y mechas)

Creo que las térmicas tienen alguna forma de tensión superficial, y tienden a peinar el terreno antes de soltarse, más o menos como aceite en una mecha. Yo llamo al punto en el que la térmica abandona la mecha “Gatillo Pasivo”. El mejor GP es la cima de un pico agudo. A menudo habrá una nube sobre él desde las 9 de la mañana hasta la puesta del sol, incluso si el sol rota de este a oeste. Primero se calientan las laderas orientadas al este, el aire caliente se escurre hacia la cima y luego se suelta. Luego, las laderas hacia el noreste, después las que están hacia el sur, seguidas de las orientadas al oeste al final del día. Sin embargo, las térmicas suben por la mecha, hacia el mismo gatillo pasivo. Piensa acerca de las “térmicas de casas” en tu área local; ¿qué sucede realmente con cada una a medida que el sol rota? Si estás alto, puedes volar derecho hacia el pico, pero si estás bajo entonces necesitarás volar al lado soleado del pico y luego trepar. Los riscos a menudo funcionan de la misma forma, con convergencias que se dan si ambos lados del risco sueltan al mismo tiempo.

Cuando vuelo en montaña busco GP donde creo que las burbujas romperían su tensión superficial y despegarían; los riscos encima de laderas protegidas hacia el sol, y lugares donde el risco forma un mini-cúspide donde las térmicas rompan (como agua corriendo hacia abajo por tu brazo y desprendiéndose en el codo) parecen funcionar mejor. Dos o más riscos que se juntan, son mejores que uno, cada risco incrementa la chance de que hayas elegido la mecha correcta. Si alguna vez estás aburrido, sumerge una cuchara en un vaso de vidrio con agua hirviendo, esto ilustra muy bien como funciona todo esto.

Los gatillos pasivos pueden ser muy, muy chicos cuando volamos rasante. Por ejemplo, un camino a sotavento de un gran campo arado seco tendrá a menudo una pequeña zanja entre el camino y el campo; este es un gatillo pasivo seguro. O simplemente el borde entre un campo seco y un campo con más vegetación puede ser suficiente para elevar aire; casi invariablemente encuentro mis mejores térmicas en rincones a sotavento de grandes campos secos, lugares con algún arbusto o simplemente pasto en lugar de polvo arado. Un grupo de casas en el medio de un terreno yermo, o un pozo de petróleo rompiendo la monotonía de un suelo llano a menudo mechará térmicas hacia el cielo. Algunos creen poderosamente que los tendidos eléctricos funcionan como gatillos pasivos, pero yo creo que las térmicas encontradas encima del cableado generalmente tienen que ver más con el terreno. La excepción es que torres de alta tensión realmente grandes estén mechando térmicas hacia el cielo, pero esto es dudoso. Hacer térmicas encima de líneas eléctricas también constituye un riesgo adicional.

Las rocas grandes son a menudo buenas mechas y gatillos pasivos, puesto que tienden a rasgar la tensión superficial y también sueltan térmicas “tipo bala”, permitiendo que bolsillos grandes de aire abandonen el suelo.

Finalmente, los contrastes en la temperatura de la superficie puede afectar el ritmo de desprendimiento y actuar como gatillos. A menudo encuentro térmicas en la unión de dos tipos diferentes de superficie; kilómetros de campos secos acabando en un gran lago a menudo presentan una térmica confiable en el límite entre los dos (si el viento viene del campo, la térmica derivará sobre el lago). Sin embargo, los campos húmedos o lagos apagarán a menudo la actividad térmica del área inmediata, especialmente en el lado a sotavento. Estas diferencias de temperatura superficial pueden ser bastante chicas, pero miles de situaciones me han enseñado que importan.

Gatillos Activos

Los Gatillos Activos son gatillos que se mueven. Por ejemplo, un tractor cosechando un campo de trigo seco casi invariablemente será una fuente térmica. Autos yendo y viniendo por una ruta cerca de un campo seco también actuarán como gatillos. Cualquier tipo de movimiento, sea de gente, maquinaria agrícola, autos, incluso otros pilotos aterrizando, a menudo causarán que un colector libere. ¿Cuántas veces aterrizaste en un campo mientras vez que otro que venía arriba tuyo empieza a trepar otra vez?

Estoy empezando a creer que las nubes también actúan como gatillos; he volado suficientes lugares donde el borde de adelante de la sombra de una nube produce remolinos a su paso por el suelo, como un mini-frente frío que levanta el aire del suelo. Es una teoría, pero parece funcionar algunas veces.

Cómo aplicar todo esto:

Un día cualquiera las térmicas alcanzan una cierta altura antes de detenerse, una distancia entre el suelo y la base de las nubes o el techo de escaladas útiles. Llamaré a cualquier altura por debajo de la mitad de esa distancia “bajo”, y a cualquier altura por encima “alto”. Por ejemplo, si la base de las nubes está a 3000m sobre el nivel del suelo, entonces considero que estoy “alto” por encima de los 1.500m y “bajo” por debajo de esa altura. Este artículo trata sobre la toma de decisiones en la zona “baja”. Si estás bajo, busca colectores que están al sol, y lo han estado por un largo rato. Ten cuidado de no volar en la sombra de las nubes; si estás bajo, es muy raro trepar desde una sombra de nube. Conecta los colectores con mechas y gatillos potenciales; llanuras soleadas bajo un risco soleado en un sotavento iluminado, con nubes algodonosas justo encima son perfectos. Si estás en el lado sombreado de un risco entonces estás en el lado equivocado y necesitas encontrar algo de sol urgente. Un gran campo marrón con una pequeña loma en el borde a sotavento puede ser bueno, o un gran campo de pasto seco que encuentra una ruta nacional bien transitada. Yo trato de volar sobre la mayor cantidad posible de combinaciones colector/mecha/gatillo. Si consigo aunque sea un “cero” consistente en mi vario estando bajo, me detengo y lo giro hasta que una venga “racha” térmica. Por supuesto si ves un pajarraco subiendo como loco o un remolino girando detrás de un tractor bueno, las cosas se ponen más sencillas. No juego con térmicas débiles si llegué al techo de una térmica y voy a empezar a planear, no tiene sentido pues probablemente acabará pronto de cualquier modo. Sólo me detendré en algo sólido cuando llegue a mi zona “baja”.

Es importante entender que las ascendentes y descendentes en general se equilibran, especialmente en áreas relativamente chicas. Si subes a 300m por min, espera al menos 300m por min de aire descendente cuando abandones la térmica. Si la térmica es grande, espera grandes áreas de descendentes. Si estás en un área de descenso violento, entonces cerca en algún lugar probablemente hay una térmica violenta. Deberás preguntarte, “dónde está el colector, dónde la mecha, dónde el gatillo... ¡ataque!”. Los colectores tienden a atraer aire hacia sí cuando liberan; a menudo notarás un incremento en tu velocidad suelo al acercarte a una térmica. Tu vela también abatirá unos grados mientras el aire se acelera hacia la térmica y tu pesado cuerpo se retrasa. El parapente generalmente caerá un poco hacia atrás cuando golpeas una fuerte térmica, pero se mantendrá presurizado (lo que puedes sentir en los frenos). Ráfagas o turbulencias también pueden hacer caer hacia atrás tu vela pero la presión no será tan alta dentro de la vela. Esta es una genial manera de saber si estás entrando en una térmica o simplemente has hallado una ráfaga. Si la vela se presuriza más, entonces has hallado una térmica. Si no hay presión no hay térmica. Los parapentes más nuevos usualmente se adelantan al entrar en una térmica, no importando cuan fuerte es, pero la sensación de presión aumentada en los frenos/vela es la misma.

Finalmente, recuerda que el viento inclina las térmicas; si estás relativamente bajo y llegando a un colector, no importará mucho, pero cuanto más alto estés más a sotavento de su fuente necesitarás interceptar la columna.


El sistema aquí descrito puede estar mayormente equivocado, pero es el mejor que he desarrollado hasta ahora. Cada año parece funcionar mejor, y cada año miro atrás y pienso, “Caramba, ¡mira si tenía razón con esto!”. Trato honestamente de mirar cada vuelo y evaluar “¿Qué funcionó? ¿Qué no? ¿Por qué me hundí mientras otro tuvo éxito?” Los buenos pilotos crean su propia “suerte térmica” en forma notablemente consistente. Entonces, buena suerte en el desarrollo de tu propio sistema, ¡ese es el que importa!
Will Gadd

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