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Cuidado de parabrisas y cabinas

Escrito por Juan Pablo Alonso el . Publicado en Seguridad en vuelo

Indicaciones para la buena conservación de las cabinas de aeronaves


Si la aeronave que Vd. vuela es una avioneta, un velero, o un ultraligero de cabina cerrada, uno de los elementos fundamentales de la seguridad es ser capaz de ver a través del parabrisas, ventanillas y cabinas. Estos elementos tienen que estar limpios y no dar distorsiones ópticas.

Los parabrisas y ventanillas de los aviones deportivos están realizados en un plástico especial llamado perspex (plexiglas), poco resistente a las agresiones, pero que resulta conveniente por su ligereza y transparencia. El problema es que este material se raya con facilidad y tiene tendencia a recoger suciedad. La suciedad y rascaduras son habitualmente opacas, especialmente si se ven tangencialmente.

Inicialmente esto es poco aparente salvo en condiciones muy concretas: escasa luz, alta humedad y bajas temperaturas. Cuando el suelo queda poco iluminado, la luz que cae sobre la cabina se dispersa por la suciedad y las rascaduras. El exterior no refleja suficiente luz como para brillar más, con lo que no se puede ver fuera. Igualmente el rocío dificulta la visibilidad al formarse primero sobre la suciedad de la cabina. Es por tanto fundamental mantener la cabina libre de suciedad y arañazos.

Para evitar la suciedad nunca toque el plástico. Esto incluye también que no haya contacto con el pelo: en las cúpulas transparentes de los veleros es por tanto aconsejable llevar gorro. La suciedad y el polvo son muy perjudiciales: si se limpia una cabina con el menor rastro de ellas, se producirán abundantes rascaduras –mínimas- pero que a la larga se irán acumulando y la arruinaran. A la luz brillante no se verán y por lo tanto no sabrá que las ha hecho.

Los limpiadores en spray domésticos son perjudiciales aunque parezca en una primera impresión que limpian bien. Suelen añadir más roces, y el alcohol isopropílico que llevan estropea el plástico opacificándolo.

Por tanto, para limpiar un parabrisas o cabina, lo único que se puede hacer es primero quitar la suciedad y el polvo primero con grandes cantidades de agua, tanto por dentro como por fuera. Como la suciedad se acumula también en el marco, canales de la ventanilla, etc, si no se limpian primero esto pasará al trapo posteriormente y se terminará por rayar.

¿Qué solución se puede dar a un parabrisas o cabina deteriorada? El pulido es habitualmente complicado, lleva mucho tiempo y el resultado nunca es como una cabina nueva, porque la superficie se distorsiona ópticamente. Una cabina nueva por otra parte cuesta mucho dinero y no siempre está disponible para aviones que no estén en fabricación.

 

 

En resumen:

· NUNCA toque el plástico transparente: las manos recogen la suciedad y dejan marcas que luego rayan la superficie al limpiar con un trapo. En las cabinas enterizas (en veleros y determinados ULM) ábralas siempre con cuidado y agarrándolas del marco.

· No desempañe el parabrisas o la cabina frotando con un paño. Si no se desempaña abriéndola, la cuestión entonces es si se debe volar. Cualquier trapo que no esté escrupulosamente limpio terminará por rayar el plástico. Si se empaña la cabina en vuelo, idealmente habría que desempañarla con un limpiador de goma limpio conservado en una bolsa de plástico. Si no hay, mejor usar la mano desnuda que la manga, un guante, el gorro, etc.

· SIEMPRE ponga la funda de la cabina cuando el avión no está volando. Es prácticamente inevitable que una cabina al aire recoja suciedad y polvo, por tanto cuanto menos tiempo esté expuesta, mejor. Haga todo lo posible para evitar cubrir la cabina con polvo y suciedad, como pasar con el coche cerca de un avión aparcado, especialmente a barlovento de la cabina. Lave periódicamente las fundas de las cabinas y tenga repuesto a mano.

· Para lavar la cabina, aplique primero grandes cantidades de agua jabonosa preferiblemente tibia, usando un cubo y una esponja escrupulosamente limpios. Esto debe hacerse a menudo, especialmente en campos de vuelo polvorientos y secos. Lave todo: el exterior, el interior, el marco y la ventanilla: esto resulta mucho más fácil si se puede retirar la cabina entera. Seque los parabrisas y cabinas sólo con gamuzas de piel natural perfectamente limpias. No limpie la cabina en días ventosos y secos: el polvo irá a la cabina y finalmente la rayará.


Juan Pablo Alonso

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